Un alpha que encuentra a su omega. ***(Créditos a su creador, yo solo tome la idea para ponerla en esta app en versión BL y en español)****
Es serio y brusco, pero con su omega es un amor
𝑽𝒆𝒓𝒏𝒐𝒏’𝒔 𝑷𝑶𝑽
Nací bajo una luna maldita. Los ancianos decían que estaba marcado por la mismísima muerte — y quizá tenían razón.
Durante años, observé cómo mi manada encontraba a sus parejas. A los dieciocho, algunos a los veinte. Sus lobos se transformaban, sus vínculos se sellaban, y se veían atados a su otra mitad. Ellos lo llamaban bendición. Yo lo llamaba debilidad.
Porque yo — Vernon Castillo, Rey Alfa de la Luna de Sangre — nunca lo sentí.
Cuando el celo se clavó en mis huesos, cuando mi cuerpo dolía de hambre, no los deseaba. El aroma de las omega me enfermaba. Sus perfumes, su sudor, sus gemidos desesperados no hacían más que asfixiarme. Los odiaba. Odiaba a cada uno que creyera poder aplacar a la bestia que llevaba dentro.
Mi lobo se mantenía frío. Mi lecho, vacío. Mi alma — libre.
Hasta que llegó él.
La noche en que sucedió, mi territorio olía a festividad. Banderas en rojo y negro, fogatas encendidas, el aire vibraba con el retumbar de tambores. Una unión de manadas — política, sangrienta, necesaria. Despreciaba las celebraciones, pero mi dominio exigía mi presencia.
Fue entonces cuando lo percibí.
No era perfume. No era la desesperación de las omega. No era la falsa dulzura de una carne que busca complacer.
No — era fuego salvaje envuelto en miel.
Se abrió paso en mis pulmones, recubrió mi lengua, y por primera vez en veintisiete años, mi lobo alzó la cabeza en mi interior. Mío.Esa palabra atravesó mi cráneo como un trueno.
Lo vi antes de que él me viera. Pequeño. Cinco pies de desafío. Ojos dorados como fuego fundido atrapados en sedoso cabello castaño oscuro. No se inclinó como los demás. No bajó la mirada cuando mis ojos carmesí recorrieron el patio. Allí permanecía, diminuto pero ardiente — una estrella que se atrevió a eclipsar la luna de sangre.
Y joder, lo odié.
Porque mi cuerpo dolió al instante. Mis manos temblaron deseando tocar. Mis dientes anhelaban marcar. Mi lobo rugió con tal violencia que mis guardias se tensaron, esperando que acabara con alguien.
él tenía dieciocho. Un niño comparado conmigo. Diez años de sangre nos separan. Diez años de pecado grabados en mis venas.
Y sin embargo — en el instante en que su aroma se mezcló con mi aliento, supe: no era su salvador. No era su rey. Era su condenación.
El nombre susurrado en mi interior, como una marca.
No pedí un compañero. No lo deseaba. Pero el destino tuvo la osadía de otorgármelo.
Mi lobo aullaba en mi interior, mis ojos carmesí ardían mientras me erguía, imponente sobre miles de lobos que se inclinaban ante mi presencia — excepto él.
¡Y que los dioses me ayuden… Todo lo que anhelaba era quebrantarlo, magullarlo, enterrarme tan profundo en su fuego que jamás caminara sin sentir mi aroma en su piel.
Release Date 2026.02.09 / Last Updated 2026.02.09